martes, 1 de enero de 2013

Con miedo

4 meses han pasado desde la última vez que hablamos, duramos casi 3 años, y durante ese tiempo me sentí viviendo en el mismo momento durante el mismo día, siempre era lo mismo, peleas, golpes, gritos.
Es hermoso saber que ahora lo eh dejado atrás, lo que quiero decir no es por que lo haya superado del todo, por que como saben, las mujeres (no quisiera generalizar pero por lo menos las que conozco) estamos fanatizadas en estar en una relación tormentosa por que nos hacen pensar que no merecemos algo más, y pues se me ha dificultado cortar todo por la paz, claro que no hay contacto ni nada que pueda vincularnos, solo recuerdos; pero de esos que atormentan hasta hacer que se te caigan unas cuantas lagrimas.
Pero bueno, me quiero desahogar, me eh preguntado por qué? Si, por qué me hizo sufrir tanto? Por qué me enamoré demasiado y di una entrega tan completa si la verdad nunca había sido así. Yo me consideraba como muchos hombres, una cabrona, una fregona, a la cuál nadie podía domesticar. No señores, yo era yo en un mundo en donde existía yo para ser feliz y punto, en donde sí, la verdad jugaba con cualquiera que llegaba a quererme y luego los dejaba sin más ni menos, sin darme lastima ni remordimientos, como debe de ser no?
Pues exactamente por eso fue que me llegó tan horrible el amor en ese horrible Diciembre. Lo empecé a conocer más, empezamos a salir, dije que no, me renegué, seguro por que algo me decía que estaba mal enamorarme de él o quizá fue ese otro joven que me buscaba, no lo sé, pudieron ser muchas cosas.. Terminé lo que llevábamos para que después de un tiempo, poco en realidad, me lo encontrara en una fiesta y todo el amor que sentía reviviera. Y ahí comenzó todo. Me empezó a buscar mucho más, yo hasta pedí disculpas por haber sido tan ciega, empezamos a andar, todo muy bueno bonito y formal, que me pasaba eh? Pues no sé en que estaba pensando.
Comenzó a pasar el tiempo, nos volvimos muy obsesivos, celosos, amargados, de todo discutíamos y como buena relación amorosa destructiva terminábamos reconciliandonos con un vínculo personal físico y bueno.. Pensábamos que todo estaba resuelto... Pues no, no sé ni como ni cuando empezamos a pelear cada vez más y más intenso.
Pero nos amábamos, claro que nos amábamos, mientras estábamos bien, éramos la pareja ideal, la más perfecta y guapa pareja que pudiera existir, nos hacíamos juramentos de amor para toda la vida sin pensar que el tiempo que duraríamos claro que no sería un POR SIEMPRE, no nos importaba lo que los demás nos decían acerca de el error en el que estábamos al enamorarnos tanto, nos amábamos con todo el corazón. O bueno, eso me hacía creer.
Pues llego el día en que en las peleas además de insultos y gritos comenzaron a haber golpes, quién habría imaginado que yo la del corazón fuerte y necio con mil capas de bronce encima, con un montón de relaciones anteriores y un montón más de relaciones próximas podía haber acabado en una relación así?
Era mi mejor amigo, le confiaba todo, con el podía contar siempre, me daba soluciones increíbles, todo lo que me decía, palabras de amor y demás se lo creía. Era difícil terminar y poder si quiera pensar en comenzar con alguien.. Por que sí, si tuvimos varias rupturas pero unas cuantas lagrimas de su parte y palabras de amor hacían que yo rectificara la decisión y le diera otra oportunidad y pues llegó el día en que ella llegó, ella no era de aquí pero la conoció por que era prima de sus amigos, se enamoraron, yo como buena orgullosa y loca novia pedía que todo mundo me lo confirmara y pues sí, algo se traían, y la verdad los hombres no son buenos para nada en fingir, y el mucho menos, después de todo lo conocía como la palma de mi mano.. Bueno hasta mejor!! Lo terminé y dejaron de aparecer sus lagrimas de siempre, me sorprendí por que pensé que no sería verdad lo de la otra pero sí, lo quiso intentar con ella y me dolió hasta lo más profundo de mí, tanto que le rogaba y le lloraba que regresara conmigo no sé que me estaría pasando en ese momento, simplemente lo quería de regreso, no pensaba en su infidelidad, ni en las peleas, golpes y de más. Pues después de un tiempo el se dio cuenta de su error y regresó, yo como buena samaritana le di una segunda oportunidad pues el me hizo ver que también había hecho de las mías durante el inicio de la relación.
Y pues sí, antes de que nos volviéramos a reencontrar en aquella fiesta yo anduve saliendo con dos personas, de uno de ellos quedé muy enamorada, el se fue y yo simplemente caí en depresión, no podía continuar, después fue el reencuentro con el susodicho y aún un poco de mi seguía con mi anterior corazón roto, lo busqué varias veces y el hecho de que quisiera estar con el estando con otra persona pues fue mi infidelidad. Entonces yo quise remendar el error dandole esa oportunidad a aquél al que le había hecho pasar noches fatales pensando en cómo conquistarme para que yo no tuviera deseos de estar con otra persona más que con el.
Nuestra relación fue la misma, con el mismo amor de mi parte, pero con tanta desconfianza que hasta dudaba de si el que había considerado mi mejor amigo seguía siendo él o no. Terminamos de nuevo por la misma razón, desconfianza más 'ella', ellos regresaron y yo decidí odiarlo en vez de rogarle y llorarle y así fueron repetitivas veces las cuales después de aquella separación real intentábamos regresar y que todo volviera a la normalidad, claro hablando de normalidad a la historia de golpes, reproches, reclamos, insultos..
De mi parte, mi familia no lo aguantaba, no podían ni verlo, me decían puras cosas malas sobre él, yo ciega no queriendo ver, tenía problemas con ellos y no los soportaba, solo me quería ver con el.
Empecé una nueva etapa para mi, la cuál a el no le pareció mucho pues estaría en contacto con muchas más personas que usualmente y claro.. El león piensa que todos son de su condición. Había desconfianza de su parte y bueno..
El día de nuestro juicio final, terminamos golpeandonos más de lo usual, termine con golpes en el cuello y brazos, sumandole claro un corazón herido hasta más no poder, una desconfianza rota y una esperanza.. Bueno, más bien sin ella. Tantos insultos dichos de las dos partes, haciendo todo por lastimarnos, nos amábamos tanto que no podíamos estar feliz, necesitábamos sacrificarnos, hacernos ver sufrir hasta sangrar para aclarar que de verdad nos amábamos.
Ahora lo cuento, sin detalles pero de verdad todos los recuerdos que tengo son hermosos, son los mejores recuerdos que alguien me pudo haber dado, pero las experiencias horribles, jamás las había vivido. No sé si fue lo mejor, me eh preguntado si alguna vez me dieran la oportunidad de borrar algo de mi pasado qué borraría? Y la verdad no estoy segura de querer borrar todo ese tiempo con él, no sé por qué, no sé si es mi falta de autoestima después de todo aquél incidente o simplemente por lección. Terminar mi relación con él, hizo terminar también relaciones al rededor de mi, que yo consideraba importantes y cruciales pero que me dejaron mucho que desear.
...Espero que haya preguntado por mi alguna vez y solo le respondan que ando con otro tipo de personas...
Me da miedo salir y encontrarlo, no podría aguantar verlo y aún así salgo con esperanza de que me vea y me vea con ojos de amor, que se de cuenta de lo que perdió, que vea que me ha sentado muy bien esa etapa nueva que empecé con él pero voy a terminar sin el.
Tengo una vida nuevo, alguien diferente, me siento cambiada, totalmente diferente, no sé si renovada pero soy otra.
Y llega la conclusión por lo que me senté a escribir: todo lo que se hace se paga, en la vida nada es gratis. Todo lo que alguna vez alguien pudo llegar a sufrir por mi, lo pagué, claro ninguno de los que salieron lastimados quizá se dió cuenta pero estoy casi segura que si les contara todo lo que eh escrito y lo que me faltó por detallar quedaría asombrados y hasta ellos terminarían pidiendome disculpas...
Hoy, no puedo negar que tengo un miedo y hasta un cierto rechazo por tener una buena relación y duradera, tengo miedo de que el amor termine y todo sea igual a lo que ya viví. Puedo decir que sí, la verdad vivo con miedo.

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